Agregar a mis Favoritos -----Agregar Fuente
En este espacio publicamos algunas reflexiones y pensamientos para alimentar tu vida espiritual. Incluimos, también, comentarios a algunos pasajes de Evangelio, con la intención de colaborar en tu encuentro orante con la Palabra. Como dice Isaías (cfr. Is. 55,10-11), ella es eficaz en nuestros corazones, para animarnos a la verdadera conversión. En el Evangelio es Jesús mismo el que nos habla e interpela, y por eso es guía segura para nuestras vidas. Los animamos a que se aproximen a su lectura pidiendo la luz del Espíritu, para comprender su sentido en el aquí y ahora que nos toca vivir.
Si lo necesitás, te ofrecemos una pequeña Introducción a la Biblia, para conocer aspectos básicos que nos ayuden a comprenderla. También te brindamos algunas pistas para Orar con la Palabra.
Esperamos que todo esto te sea útil para descubrir el hermoso proyecto que el Señor tiene para vos.
Bendiciones.

jueves, 28 de febrero de 2013

Mis sueños...



¿Qué sueño?
Sueño dos cosas:

- Primero, que cada mujer y hombre de este mundo se encuentre con Cristo, como yo me encontré con él. Que experimenten, como yo, el amor de Dios, que llega al extremo de dar su vida por nosotros.
- Segundo, anhelo que cada mujer y hombre descubra y realice en sí el sueño de Dios en su vida. Porque es ése su sueño más profundo. Porque allí está su felicidad. Porque así se despliega lo mejor que cada uno tiene para dar.

Por eso, estoy convencido que, para construir un mundo nuevo, el camino es la evangelización.

La revolución del Silencio

No hay nada más revolucionario que trabajar para que cada hombre y mujer descubra y realice su sueño más profundo. Porque ése es el sueño de Dios. Y en él se despiertan todas las fuerzas transformadoras de la persona y del mundo.

domingo, 24 de febrero de 2013

Comentario a Lc 9, 28b-36

Lc 9,28b-36
Jesús tomó a Pedro, Juan y Santiago, y subió a la montaña para orar. Mientras oraba, su rostro cambió de aspecto y sus vestiduras se volvieron de una blancura deslumbrante. Y dos hombres conversaban con él: eran Moisés y Elías, que aparecían revestidos de gloria y hablaban de la partida de Jesús, que iba a cumplirse en Jerusalén. Pedro y sus compañeros tenían mucho sueño, pero permanecieron despiertos, y vieron la gloria de Jesús y a los dos hombres que estaban con él. Mientras éstos se alejaban, Pedro dijo a Jesús: "Maestro, ¡qué bien estamos aquí! Hagamos tres carpas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías". Él no sabía lo que decía. Mientras hablaba, una nube los cubrió con su sombra y al entrar en ella, los discípulos se llenaron de temor. Desde la nube se oyó entonces una voz que decía: "Éste es mi Hijo, el Elegido, escúchenlo". Y cuando se oyó la voz, Jesús estaba solo. Los discípulos callaron y durante todo ese tiempo no dijeron a nadie lo que habían visto.

viernes, 22 de febrero de 2013

Mi amigo Jesús


Cristo es el amigo más exigente que he conocido. Poca veces me da lo que le pido. Tanto, que ya casi no le pido nada. Sí, en cambio, me pide, y mucho. Pero es el único que me hace feliz (por favor, no se pongan celosos mis otros amigos jajja!).
¿Cómo puedo pedirle algo, si ya me dio todo, hasta su vida misma?
¿Cómo puedo pedirle algo, si soy tan nabo para darme cuenta lo que me conviene? Tiene mucho más sentido confiar en que no me hará faltar nada de lo realmente importante para mí.
¿Cómo decirle que no después de todo lo que me ha dado? ¡Y cuántas veces le digo que no!!
¿Cómo decirle que no, si en eso que él me pide, por más que duela, está mi felicidad?

Cristo en el Evangelio


Lo que más anhelo para las personas que amo [*] es compartir mi felicidad con ellos. Cristo es el único que da sentido y plenitud a mi vida. Y a ese Cristo se lo encuentra en el Evangelio.

_____________________________
[*] Familiares, amigos, compañeros de trabajo, y todos con quienes he compartido el camino de la vida.

La Buena Noticia de la Liberación


Existe el infierno? Sí, objetivamente existe, conozco varias personas de los Barrios marginales del Este cordobés, que habitan en las entrañas de los infiernos... infierno de la droga, del alcohol, del desprecio, del capitalismo alienante y otros tantos infiernos...pero como Testigos responsables de un Gran Acontecimiento, tenemos la obligación de promover, restaurar e instaurar la siempre Nueva y Buena Noticia de una Gran Liberación, que es por igual para cada uno de los que habitan este bendito suelo, y que no excluye en absoluto a nadie...!

jueves, 21 de febrero de 2013

Ser misionero


Dios me regaló experimentar el Evangelio como Buena Noticia, como mi verdadera y única Buena Noticia. A veces tomo conciencia de esto (por lo general cuando oro) y se enciende en mí un fuego, el fuego de querer compartir esta alegría con los que más amo... y con todos... todos, absolutamente todos...

Libertad para... Sentido de nuestra vida


Para Frankl, como la espiritualidad es en esencia autotrascendencia, trae consigo la libertad humana. pero no es libertad de, sino libertad para. No somos libres respecto a nuestra naturaleza biológica, ya sean los impulsos instintivos, los legados genéticos o las funciones y disfunciones de nuestro cerebro y nuestro cuerpo. Tampoco somos libres respecto al alcance de las influencias sociales, de desarrollos y ambientales. Pero somos libres para tomar una postura hacia éstas, incluso en contra de éstas. Somos libres para hacer lo que queramos con las cartas que nos han tocado, para elegir qué respuesta daremos a los acontecimientos del destino, para decidir qué causa o personas recibirán nuestra devoción.

Oración confiada


¡Dios mío! ¡Permíteme que me sienta complementada por tu amor infinito! ¡Permíteme que tu búsqueda incesante me sea suficiente! Controla las áreas de mi vida, que ya creía superada.
Protege mi alma y corazón para que no me pierda en el camino... Que esos simples espejismos que me parecen brillantes e interesantes... ¡¡no puedan conmigo!! Sé tú, Señor, mi auxilio.

martes, 19 de febrero de 2013

El dolor como ofrenda de amor


Nuestro Papa, Benedicto XVI nos enseña que quien no está dispuesto a sufrir, no está dispuesto a amar, porque amar es entregarse. La Madre Teresa de Calcuta nos enseña que hay que AMAR HASTA QUE DUELA. Yo me animo agregar además que cuando algo duele, se nos ofrece la posibilidad de convertir el sufrimiento en amor. Todo dolor (como nos enseña Juan Pablo II en Salvificis Doloris) puede ser ofrenda de amor, unido al sacrificio de Cristo. Entonces, nuestras heridas, nuestros límites, nuestra enfermedad, nuestros momentos difíciles y hasta nuestros pecados adquieren sentido.
Dios en su infinito amor nos toma muy en serio. Toma muy en serio nuestra capacidad de amar, esa capacidad que él mismo puso en nosotros. Nos regala la oportunidad de amar como él nos amó, hasta dar la vida. En eso somos divinos, como Dios. Porque el Hijo de Dios compartió nuestra naturaleza humana para compartirnos su naturaleza divina. Como dicen los Padres de la Iglesia, somos DEIFICADOS, es decir, somos hecho dios... Y es en la capacidad de amar en donde reside esta gracia. El dolor entonces, paradójica y providencialmente, se transforma en un gran regalo.
¡AMÉN!

jueves, 14 de febrero de 2013

¡Sí Señor! Lo que tú quieras... Porque te amo



¡No esperes menos sufrimiento en tu vida si le has dicho al Señor!
No, porque él te invita a amar como él, hasta el extremo, hasta dar la vida...
Sí espera, 
si amas como él, una vida plena y feliz!!!

¡AMÉN HERMANOS!

Más allá de nuestras heridas


Madre Teresa de Calcuta dice que "hay que AMAR hasta que duela".
Benedicto XVI dice que "el que no está dispuesto a sufrir, no está dispuesto a amar, porque el amor es entregarse".
No es buscar de modo masoquista el dolor, por el dolor mismo... ¡No!, se trata de que el dolor no sea el límite al amor, sino más bien, la oportunidad de amar por entero...
Por eso pienso que los momentos de dolor que el Señor nos regala (¡sí!, ¡nos regala!, es también expresión de su amor) son un entrenamiento, una capacitación, para aprender a amar más allá del dolor...
Cuando te encuentres en una situación dolorosa, debes saber que se te abren dos caminos: el de encerrarte en vos mismo/a como víctima... o el maravilloso camino de amar en la prueba...
Y eso es muy bueno, porque llegarán momentos donde, para amar, para hacer la voluntad de nuestro Señor, deberás elegir vos, elegir entre hacer el bien y aceptar el sufrimiento que conlleva, o evitar el dolor y dejar a tu hermano padeciendo... Si tus momentos de dolor han sido bien aprovechados, llegado ese momento sabrás elegir bien.

miércoles, 13 de febrero de 2013

Cosas de la noche...


"Tengo el problema de ponerme a escribir estas cosas demasiado tarde, en la noche, cuando las energías me son sumamente escasas y la sinápsis neuronal disfuncional. Pero no tengo la motivación en otro momento o, tal vez, como ya no sirvo para realizar nada de lo útil que podría hacer, hago esto. De ahí que, si alguien lee estas líneas, se encontrará con lo propio de alguien en un estado tal como el descrito.
¿Para qué digo todo esto? Debe ser un modo de pedir disculpas por adelantado.
En fin, me he venido preguntando sobre la cuestión de la santidad. ¿A qué nos referimos al hablar de ella? Y sobre todo, a la cuestión del deseo; es decir, si me habita tal anhelo. Seguramente están interrelacionadas. Veamos a dónde arribo…

METANOIA


"Como el cielo se alza por encima de la tierra, así sobrepasan mis caminos y mis pensamientos a los caminos y a los pensamientos de ustedes." (Isaías 55,9)

"Metanoia" (μετανοῖεν) es la palabra griega del Nuevo Testamento que traducimos como "conversión". Su traducción más precisa es "cambio de mente". Mente, en la Biblia, no es sólo inteligencia. Apunta a un cambio integral. Pero ése cambio comienza por "la mente", es decir, el sistema de ideas que dirige nuestras vidas.
Éste es el punto que me interesa rescatar: la verdadera conversión comienza por un cambio en el modo ver la realidad y de pensarla. Comienza por un cambio en mi escala de valores. Después (en un sentido lógico, no necesariamente cronológico) viene la adecuación de mi obrar a ese nuevo modo de pensar. Ya Jesús resaltaba que es necio quien "escucha mi Palabra y no la pone en práctica" (cfr. Mt. 7,26). Pero primero es escuchar su Palabra. Escuchar, no sólo oír. Escuchar para incorporar en mí el modo de pensar de Dios. Para pensar como Dios. Esto está muy bien graficado en la parábola del sembrador (Mt. 13,3-9).

sábado, 9 de febrero de 2013

Si el dinero no importara ¿Qué harías de tu vida?



Sugiero otros dos videos relacionados:
- La guitarra (tema de los Auténticos Decadentes)

Para caminar...



Actitud



Coherencia



Me atrevo agregar: la verdadera armonía es cuando hago conforme lo que pienso, y no cuando pienso conforme lo que hago; y cuando lo que pienso es conforme a una sincera búsqueda de la verdad...