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En este espacio publicamos algunas reflexiones y pensamientos para alimentar tu vida espiritual. Incluimos, también, comentarios a algunos pasajes de Evangelio, con la intención de colaborar en tu encuentro orante con la Palabra. Como dice Isaías (cfr. Is. 55,10-11), ella es eficaz en nuestros corazones, para animarnos a la verdadera conversión. En el Evangelio es Jesús mismo el que nos habla e interpela, y por eso es guía segura para nuestras vidas. Los animamos a que se aproximen a su lectura pidiendo la luz del Espíritu, para comprender su sentido en el aquí y ahora que nos toca vivir.
Si lo necesitás, te ofrecemos una pequeña Introducción a la Biblia, para conocer aspectos básicos que nos ayuden a comprenderla. También te brindamos algunas pistas para Orar con la Palabra.
Esperamos que todo esto te sea útil para descubrir el hermoso proyecto que el Señor tiene para vos.
Bendiciones.

jueves, 21 de febrero de 2013

Ser misionero


Dios me regaló experimentar el Evangelio como Buena Noticia, como mi verdadera y única Buena Noticia. A veces tomo conciencia de esto (por lo general cuando oro) y se enciende en mí un fuego, el fuego de querer compartir esta alegría con los que más amo... y con todos... todos, absolutamente todos...
Es entonces que comienzo a hablar, decir, a veces hasta grito... También escribo y escribo... Hago esto, hago aquello... ¡¡Y NADA!! Nunca encuentro las palabras y los gestos que expresen lo que hay en mi corazón... No logro realmente compartirlo para que habite también en el corazón de mis hermanos.
¡¡¿¿ POR QUÉ??!!!!!
Es entonces cuando caigo en la cuenta que sólo me queda orar, suplicar, porque yo no puedo...

"Señor, tócame con la magia y el fuego de tu Espíritu...
De modo que cuando hable no sea yo el que hable...
que cuando escriba no sea yo el que escriba...
que cuando haga no sea yo el que haga...
que cuando abrace no sea yo el que abrace...
Sino tú, siempre, siempre tú, Señor.
Ayúdame a morir, a morir más cada día...
Para que ya no haya nada en mí de mí, 
sino sólo de vos... Y así, por mí, en mis hermanos.
¡¡AMÉN!!"

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